febrero 16, 2007

una tarde .-


Ayer al casi-atardecer me mordió un niño cincoañero, se creía perro, y luego de pasarme la lengua por el brazo, lo mordió.
Siento mareos, me duele un poco la cabeza y me pica la frente y el brazo (mordido); comienzo a sospechar que el cabrochico era radioactivo o algo asi. Quizás me contagió su rabia.
En esa casa penaban, lo sé, y lo supe.
Mientras estábamos cómodamente acostados viendo tevécable, se escuchaba en la cocina cómo "alguien" cortába "algo" con "algún cuchillo" sobre "alguna tabla". Qué miedo.
Al irme de la casa, de los hechos ya nombrados, este cabrochico se aferró a mi pierna rogando que no me fuera. Me soltó, me pateó en las canillas, me dijo "vete".
Era tan cincoañero que no se la pude devolver (la patada).-

( fue escrito hace días ) Ustedes son los decadentes, ustedes . . .

2 delirios:

Javier Callis dijo...

pero esos son pequeños incidentes... no es como para arruinrse una tarde.


sabes, a mi no c me ocurre q wea escribir en este noble espacio :S

saludos niña, y no se deje morder ;)

especie rara del tipo chibo.- dijo...

La señora de esa casa embrujada volvió de sus vacaciones
y le dijo a la mamá de Carlos: " Tienes que pagarme una botella de amaretto,una de vino, y una de no sé que diantres,además de la barra de chocolate",porque resulta que la señora bruja hace bombones.

El niño (perro) en cuestión no está en talca,anda con su papá por otros
lares, pero sé que algún día lo
volverás a ver, ya vacunada contra
la rabia.

te quiero germana :)